BIOMAGNETISMO
Curar con imanes
El biomagnetismo médico estudia, detecta, clasifica, mide y corrige las alteraciones del pH del cuerpo humano. La terapia de Biomagnetismo desarrollada por el Dr. Isaac Goiz, el Par Biomagnético.
Esta terapia refuerza todos los conocimientos de la medicina alopática y alternativa proporcionando una explicación clara de la etiología viral, bacteriana, disfuncional, glandular de las  enfermedades agudas, crònicas, degenerativas y el cáncer.
El ser humano es un complejo sistema electromagnético como se demuestra en la práctica médica, de allí que se realicen electrocardiogramas, electroencefalogramas, electromiogramas, resonancia magnética, etc. Es así, como se ha demostrado que cada órgano genera su propio campo magnético y éste está expuesto a continuos estados de actividad y descanso y que las diversas  influencias externas como las que llegan a través de la comida, la bebida, las emociones y el entorno (contaminación electromagnética) lo afectan de manera determinante.  Cualquier distorsión constante en el campo magnético de un órgano puede afectar  al mismo. ¡y a todo el organismo! ya que es un todo indivisible.
Para tener un estado saludable es necesario que esos campos magnéticos se hallen en equilibrio.  El ser humano interactúa constantemente con una gran variedad de campos magnéticos externos los cuales le afectan positiva o negativamente ya que todas las funciones del organismo son sumamente sensibles a estos campos, los cuales pueden producir cambios, alterando el equilibrio-salud- y llevarlo a un estado de desequilibrio –enfermedad.   Cuando las fuerzas magnéticas del órgano se han desequilibrado y la enfermedad afecta al paciente se hace necesaria la terapia por medio de los magnetos para lograr el equilibrio del organismo.
Todos los tejidos de nuestro cuerpo tienen un grado de acidez o alcalinidad, dependiendo del  potencial de hidrógeno (pH).  Las toxinas y los radicales libres hacen variar el pH normal,  mientras más ácido el pH, más enfermo se siente el individuo. Esta distorsión del pH se corrige con biomagnetismo.  .
Nuestro organismo cuenta con un eficiente sistema de desintoxicación que elimina por medio del sudor, las secreciones, las heces, la orina y el metabolismo del hígado todas las toxinas adquiridas ya sea por la alimentación, el medio ambiente e incluso las producidas por el mismo, sin embargo, estas toxinas así como los radicales libres pueden sobrepasar la capacidad de que dispone nuestro cuerpo y empiezan a acumularse, es en este momento en que se inicia la enfermedad.
Aplicación
Se realiza con el paciente acostado, enestado de relajaciòn, se rastrean los polos biomagnéticos, se coloca los magnetossobre los diferentes puntos del cuerpo.
En general, puede ser suficientes 3 sesiones a intervalo de una semana entre cada uno para que el paciente sienta mejoría o la curación del padecimiento que le esté afectando.
Diversos médicos han reportado que con el “Biomagnetismo” han notado que pacientes con cefalea crónica han sanado rápidamente y han obtenido buenos resultados en pacientes con psoriasis, fibromialgia, diabetes, problemas estomacales y pulmonares, en los distintos tipos de reumatismo, artritis, artrosis, en enfermedades de difícil abordaje como Alzheimer, esclerosis múltiple, cánce y sida.
Según el Dr. Goiz al inducir campos magnéticos superiores a mil gauss, los virus y bacterias pierden su capacidad de producir enfermedad.  La aplicación del Biomagnetismo en forma adecuada es sencilla, inocua, no tiene contraindicaciones y con buenos resultados.
Más y más pacientes  buscan la práctica de esta terapia alternativa hoy en día al constatar la mejoría y curación tanto de enfermedades agudas, crónicas, degenerativas, inclusive el cáncer.
Se comparte con ustedes uno de los múltiples casos que se han tenido aquí en Guatemala:  paciente masculino de 34 años inició una disminución de la visión, al efectuarle el TAC (resonancia magnética)  se le  encontró una masa en hipófisis que estaba comprimiendo el nervio óptico. Se operó, extirpando la masa y dejándolo ciego de un ojo. Cuatro años inició perdida de visión del otro ojo por lo que se le efectuó otro TAC encontrando que la masa había vuelto con 6.4 cm. y estaba compresionando el quiasma óptico. El pronóstico era operación inmediata, se inició sesiones de biomagnetismo. A los quince días había mejorado 80% la visión, según el oftalmólogo que lo revisó. El 3 de octubre se efectuó nuevo TAC, encontrando una disminución de la masa de 4.9 cm. El neurocirujano que lo atendió decidió la no intervención quirúrgica y exámenes de laboratorio pertinentes y un nuevo TAC en dos meses. Si no se hubiera aplicado biomagnetismo, la masa hubiera seguido creciendo y como consecuencia, la ceguera total.